El técnico Pep Guardiola ha vuelto a generar controversia tras unas declaraciones en las que evitó mostrar apoyo explícito a la selección española de cara a la final del Mundial. Preguntado por sus preferencias, Guardiola respondió que solo se alegraría por equipos con jugadores con los que mantiene vínculos personales o profesionales, mencionando Argentina, Francia o Portugal, pero sin citar a España.

Guardiola insistió en su conocida frase “pertenezco a un pequeño país llamado Cataluña”, reafirmando su identidad catalana. El exfutbolista disputó 47 partidos con la selección española y ganó el oro olímpico en Barcelona 1992, donde sonó el himno español en el podio.
Las declaraciones han provocado una fuerte reacción en redes sociales, con miles de críticas que le acusan de distanciamiento hacia España y de incoherencia por haber defendido su camiseta durante su carrera como jugador. Muchos usuarios consideran que su postura refleja un posicionamiento independentista reiterado.

Guardiola ha mantenido en numerosas ocasiones su identificación prioritaria con Cataluña, lo que ha reavivado el debate sobre la relación de figuras públicas del deporte con las selecciones nacionales.
Esta nueva polémica plantea si las declaraciones del técnico afectan a su imagen internacional o si, por el contrario, refuerzan su coherencia con un discurso identitario consolidado desde hace años.