En un análisis televisivo, el periodista Jesús Cintora cuestionó la credibilidad del Partido Popular al exigir explicaciones al PSOE por casos de acoso sexual mientras acumula denuncias similares en sus filas. Cintora destacó un patrón de encubrimiento, presiones a víctimas y contradicciones en la gestión interna de estos asuntos.
El caso más reciente se refiere a Algeciras, donde el alcalde del PP, José Ignacio Landaluce —suspendido de militancia pero aún alcalde y senador—, enfrenta acusaciones de acoso por parte de concejalas. Según audios publicados por El Correo de Andalucía, un dirigente provincial presionó a otra edil para que se retractara y atribuyera sus denuncias a un “trastorno mental”, ofreciéndole incluso un texto para firmar ante notario.

Cintora recordó que el PP ha arrastrado este asunto durante más de un año y criticó que, mientras mantiene cargos públicos, exige contundencia al Gobierno. También mencionó un caso reciente en Extremadura, donde un alcalde del PP habría ocultado comportamientos machistas y pedido a una concejala que “aguantara”.
El periodista subrayó la falta de protocolos claros en algunas formaciones frente al pionero —aunque mejorable— del PSOE, y llamó a una reflexión transversal sobre culturas organizativas que protegen el poder y silencian a las víctimas. Dolors Monserrat, por su parte, había calificado al PSOE de “estercolero moral” en un debate en el Parlamento Europeo impulsado por el PP.
Este debate pone en evidencia la dificultad de los partidos para aplicar los mismos criterios de exigencia a sus propios casos y genera dudas sobre si la presión mediática y social logrará imponer una mayor transparencia y protección real a las víctimas en todas las formaciones.