La formación Sumar ha generado una fuerte controversia al criticar al futbolista Ferran Torres, héroe de la selección española en el Mundial de 2026, por poseer 20 propiedades en Valencia a través de su empresa Future Invest. El diputado Alberto Ibáñez, portavoz de vivienda, ha señalado al jugador como ejemplo de especulación inmobiliaria durante una rueda de prensa en la que inicialmente se pretendía felicitar al equipo nacional.

Ibáñez ha comparado la situación de acceso a la vivienda en 2010, año del anterior Mundial, con la actual, destacando el encarecimiento pese al aumento del salario mínimo. “Es fundamental tomar medidas valientes para impedir que fondos buitre puedan comprar casas para especular”, ha afirmado, mencionando explícitamente a Torres.
La reacción no se ha hecho esperar. Desde distintos sectores se ha acusado a Sumar de buscar protagonismo a costa de un deportista que acaba de dar una alegría al país. Fuentes próximas al jugador han recordado que Torres invierte sus ganancias en propiedades, una práctica común entre deportistas de élite, y que cumple con todas las obligaciones fiscales.
El PSOE ha intentado marcar distancias, mientras la oposición ha calificado el ataque de “ridículo” y “desafortunado”. El propio Torres no ha respondido públicamente, pero su entorno ha lamentado que se utilice su figura para debates políticos en un momento de celebración nacional.

Este episodio reabre el debate sobre la vivienda en España y la conveniencia de mezclar deporte y política. Sumar defiende que su crítica forma parte de su agenda contra la especulación, pero muchos consideran que el timing y el objetivo elegido han sido erróneos. La polémica, lejos de diluirse, ha ganado fuerza en redes sociales y medios, donde se ha cuestionado la coherencia de la izquierda con figuras públicas que generan empleo e ilusión colectiva.
Ferran Torres, clave en la victoria mundial, se ha convertido sin querer en protagonista de un nuevo capítulo de confrontación partidista. La pregunta que queda en el aire es si este tipo de ataques benefician a alguien o solo contribuyen a enconar aún más un debate ya de por sí polarizado.