vicepresidente segundo y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha sido recibido esta mañana con una fuerte protesta a su llegada al Congreso de los Diputados. Un grupo de ciudadanos concentrados frente a la Cámara le ha increpado con abucheos e insultos, reflejando el creciente malestar social ante los escándalos de corrupción que afectan al Gobierno y al PSOE.

Uno de los manifestantes le espetó directamente: “Cuerpo, ¿qué adjetivo prefieres? Lacayo, vasallo o esbirro de un dictador”, mientras el ministro, visiblemente incómodo, agachaba la cabeza y aceleraba el paso hacia el interior del edificio sin responder. La escena, captada por los medios, ha vuelto a poner de manifiesto la tensión entre parte de la ciudadanía y los miembros del Ejecutivo.

Este incidente no es aislado. Hace apenas una semana, otros ministros como Isabel Rodríguez y Luis Planas, así como la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, también fueron recibidos con abucheos en el mismo lugar. La oposición interpreta estas protestas como un castigo ciudadano por la presunta impunidad ante los casos que salpican al entorno de Pedro Sánchez.
Desde Moncloa intentan minimizar estos episodios como acciones aisladas, pero la repetición de las escenas evidencia un divorcio creciente entre el Gobierno y parte de la opinión pública. El malestar en la calle continúa alimentando el debate sobre la estabilidad política en España.