El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha replicado con contundencia a Santiago Abascal durante un debate en el Congreso de los Diputados. Sánchez ha calificado la intervención del líder de Vox de “esparcir odio, bulos e insultos” y le ha reprochado dedicar poco tiempo al accidente ferroviario reciente. El jefe del Ejecutivo ha defendido las políticas migratorias del Gobierno y ha negado que la regularización de migrantes busque captar votos.

Sánchez ha desmentido varias afirmaciones de Abascal sobre llegadas irregulares, empleo y supuestos fraudes. Ha destacado que las llegadas irregulares bajaron casi un 43% en 2025 y que los migrantes representan el 40% del empleo creado desde la reforma laboral. “Los migrantes vienen a trabajar y a contribuir”, ha afirmado, comparándolo con la emigración española en el pasado.
El presidente ha criticado duramente a Vox por su supuesta relación con redes de desinformación y ha cuestionado los salarios de asesores del partido. Ha exigido a Abascal que revele su propio sueldo como dirigente y ha recordado el caso de la organización juvenil Revuelta, acusada de aprovechar la solidaridad en la DANA de Valencia.

Sánchez ha defendido la necesidad de regular las redes sociales para proteger la salud mental de los jóvenes, especialmente ante contenidos de odio, pornografía y manipulación de imágenes. Ha señalado que no se trata de censura sino de responsabilidad de las plataformas frente a “tecnoligarcas” como Elon Musk.
El duro intercambio refleja la elevada tensión entre el Gobierno y la oposición de derechas. Sánchez ha acusado al PP de allanar el camino a Vox y ha presentado su Ejecutivo como dique de contención frente a la ultraderecha. El debate ha vuelto a centrar la atención en migración, desinformación y ética política.