Feijóo, tajante contra Sánchez: “Sin él, Zapatero no habría podido delinquir” y anuncia reforma en la concesión de nacionalidad
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha endurecido su discurso contra Pedro Sánchez al vincularlo directamente con la presunta corrupción en el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero. En declaraciones recientes, Feijóo afirmó que “sin Sánchez, Zapatero no habría podido delinquir” y que el actual presidente “está en manos de Zapatero”, en un entramado donde “todo el sanchismo depende de quién empieza a cantar”. Estas palabras, pronunciadas en un contexto de creciente presión por los casos judiciales que afectan al PSOE, buscan resumir la tesis popular de que Sánchez rescató y protegió estructuras de poder anteriores para garantizar su supervivencia política. El líder opositor no solo atacó la gestión actual, sino que anunció avances en una reforma del Código Civil en materia de nacionalidad.
Feijóo describió una cadena de dependencias: Sánchez controlado por Zapatero, y este influido por figuras como Julio Martínez. “Sin el rescate de Sánchez, Zapatero no habría podido cobrar mordidas”, insistió, refiriéndose a presuntas irregularidades en contratos y comisiones durante etapas anteriores. Esta narrativa forma parte de la estrategia del PP para presentar al PSOE como un partido estructuralmente afectado por la corrupción, donde cada nuevo caso —Koldo, Ábalos y otros— no es aislado, sino parte de una continuidad. El líder popular subrayó que la ciudadanía comparte mayoritariamente esta percepción, convirtiendo la corrupción en argumento central de cara a futuras citas electorales.

Paralelamente, Feijóo adelantó que el PP está trabajando en una modificación del Código Civil respecto a la concesión de la nacionalidad española. “Estamos estudiando una reforma de acuerdo con el derecho comparado con nuestros socios de la Unión Europea”, explicó. El objetivo es encontrar “un punto de equilibrio entre derechos y obligaciones”, exigiendo arraigo real, presencia afectiva y efectiva. “El pasaporte hay que merecerlo. No se regala la nacionalidad española como no la regala ningún país serio y responsable”, sentenció. Esta medida busca responder a críticas sobre supuestas facilidades en la concesión de pasaportes y reforzar los criterios de integración, en un momento de debate sobre inmigración y seguridad nacional.
Las declaraciones de Feijóo llegan en plena escalada de tensiones por los casos judiciales que salpican al Gobierno y al PSOE. La oposición interpreta la amnistía catalana y otras medidas como parte de una estrategia más amplia de impunidad, mientras el Ejecutivo las defiende como herramientas de reconciliación y estabilidad. El PP mantiene que Sánchez ha priorizado pactos de supervivencia —con independentistas, entre otros— por encima de la ejemplaridad institucional. Feijóo, con su tono tajante, busca posicionarse como alternativa responsable frente a lo que describe como un “sanchismo” dependiente de figuras del pasado y vulnerable a filtraciones y colaboraciones con la justicia.
Este endurecimiento del discurso popular no está exento de riesgos. Mientras consolida su base electoral más crítica con el Gobierno, puede dificultar futuros acuerdos transversales o la imagen de moderación que Feijóo ha intentado proyectar en otras ocasiones. Por su parte, fuentes socialistas replican que se trata de “ruido” interesado para ocultar la falta de propuestas alternativas y desviar la atención de los logros económicos y sociales del Ejecutivo. La reforma de la nacionalidad, si prospera, abrirá un debate sensible sobre identidad, integración y derechos en un país plural.
El intercambio marca el tono de un verano político caliente. Con la legislatura avanzada y la sombra de posibles adelantos electorales, Feijóo eleva la presión judicial y ética sobre Sánchez. “Sin Sánchez, Zapatero no habría podido delinquir” resume una acusación directa que obliga al presidente a responder no solo en los tribunales, sino en la arena pública. ¿Conseguirá el PP capitalizar estos casos hasta erosionar definitivamente la credibilidad del Gobierno, o logrará Sánchez cerrar el ciclo con reformas que devuelvan confianza institucional? Las próximas semanas, con nuevas resoluciones judiciales y movimientos parlamentarios, serán decisivas. La ciudadanía, cansada de escándalos, exige hechos y responsabilidades claras por encima de las palabras.