Enric Juliana analiza el portazo europeo a las críticas de Feijóo y Aznar: “La ley de amnistía es oportuna y necesaria para pasar página”

El periodista Enric Juliana ha protagonizado un análisis rotundo sobre la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avala la ley de amnistía para los implicados en el procés catalán. En un debate televisivo, Juliana defendió que la resolución de Luxemburgo representa un respaldo clave a la reconciliación en España y desmontó las críticas persistentes de sectores del PP, incluyendo referencias a Alberto Núñez Feijóo y José María Aznar. Según el analista, la crisis de 2017 no se repetirá si nadie “enciende la chispa”, y abogó por superar el trauma histórico con inteligencia política. El fallo europeo, que concluye que la amnistía no colisiona con el derecho comunitario y contribuye a la normalización, marca un antes y un después en el debate territorial.
Juliana fue claro: “En España no va a volver a haber en los próximos 25, 30 o 40 años ninguna crisis como la de 2017, si nadie se dedica conscientemente a encender los ánimos”. Preguntado sobre a quién se refería, señaló a todas las partes, pero subrayó que quien tiene “el Estado detrás tiene más fuerza”. Elogió las declaraciones recientes de Feijóo en Barcelona, donde el líder popular se mostró dispuesto a “pasar página” y aseguró que cualquier cambio no sería “contra Cataluña”. “Ojalá tenga la personalidad suficiente para ir a una campaña sin caer en la tentación eterna de hablar solo de Cataluña”, deseó Juliana, aunque reconoció divisiones internas en el PP, especialmente con figuras como Alejandro Fernández en Cataluña o Esperanza Aguirre, menos proclives al diálogo.

El columnista insistió en que la mayoría de españoles y catalanes han aprendido la lección y coinciden en puntos básicos: celebrar los éxitos deportivos de España, como el Mundial, y cerrar ciclos estériles. “Esto ya no da más de sí”, sentenció, refiriéndose a la explotación política del procés. Sobre las relaciones entre partidos, Juliana desveló acercamientos reales entre PP y Junts, y posibles coincidencias futuras con otras formaciones como Alianza Catalana y Vox en temas concretos. “Todos dentro del juego político”, resumió, defendiendo un escenario donde cada fuerza busque acuerdos según afinidades socioeconómicas o territoriales, superando traumas pasados.

Un apartado central del análisis fue la sentencia del TJUE de Luxemburgo. Juliana explicó que la resolución responde a una cuestión prejudicial elevada por el Tribunal Supremo español tras la aprobación de la ley de amnistía. El tribunal europeo concluyó que la norma no perjudica los intereses de la UE y favorece la reconciliación. “Si hubiese dicho lo contrario, el debate hoy sería muy distinto”, admitió. Ahora, el foco se traslada al Tribunal Constitucional, que previsiblemente resolverá en octubre. Los afectados en el extranjero podrían regresar, cerrando un capítulo histórico. Juliana defendió la ley como “oportuna y necesaria” desde el primer día: “Esta legislatura quedará inscrita en la historia como la de la ley de amnistía”.
El debate incluyó reflexiones sobre el futuro electoral. Juliana valoró positivamente la disposición de Feijóo a pasar página, pero advirtió de resistencias internas en el PP y entre independentistas más radicales. “Depende de la inteligencia de todos para aprender las lecciones de la historia”, concluyó. Para él, la amnistía mejora la vida política española en múltiples direcciones: facilita relaciones entre Gobierno y Junts, abre puertas a entendimientos transversales y contribuye a la normalización. “El trauma de 2017 se supera”, insistió, siempre que las acciones concretas —no solo las palabras— vayan en esa dirección.
Este análisis de Juliana llega en un momento clave. La sentencia europea refuerza la legitimidad internacional de la amnistía y obliga a todos los actores a reposicionarse. Mientras el PP debate internamente su estrategia territorial de cara a futuras elecciones, el independentismo evalúa cómo capitalizar la normalización sin renunciar a sus objetivos. Feijóo, Aznar y otros líderes populares quedan bajo escrutinio: ¿serán capaces de priorizar el futuro compartido frente a la tentación de reabrir viejas heridas?
España encara un otoño político decisivo. La aplicación efectiva de la amnistía, los movimientos entre partidos y los indicadores económicos y sociales determinarán si el “todos dentro” que defiende Juliana se consolida o si persisten las dinámicas divisivas. El portazo europeo a las críticas más duras obliga a un debate más maduro, centrado en propuestas concretas para Cataluña y el conjunto del país. La historia reciente demuestra que encender chispas tiene costes altos; aprender las lecciones, en cambio, abre caminos de convivencia y progreso.