Un alcalde venezolano en ejercicio ha acusado directamente al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero de poseer y explotar una mina de oro en el estado de Bolívar, en el municipio del Callao. Jesús Coromoto Lugo, regidor de esa localidad, ha afirmado en declaraciones recogidas por el periodista Albert Castillón que Zapatero recibió una concesión del régimen de Nicolás Maduro para extraer, fundir y sacar el oro del país mediante convoyes militares, dejando apenas restos en la zona.
Según el alcalde, Zapatero no aparecía formalmente, sino que operaba a través de intermediarios, entre ellos un emisario de apellido Pulido. El periodista ha vinculado este nombre a Álvaro Pulido, colombiano procesado por narcotráfico y relacionado con el entorno de Maduro. Estas revelaciones, difundidas en el podcast Castillón Confidencial, han reavivado las sospechas sobre los intereses personales del exlíder socialista en Venezuela.

La información sugiere un supuesto expolio de recursos que contradice la imagen de Zapatero como mediador imparcial en el país caribeño. Críticos ven en estas acusaciones una prueba más de la estrecha relación entre sectores del PSOE y la cúpula chavista, más allá de argumentos diplomáticos.
El caso, que conecta minería ilegal, testaferros y posibles redes de narcotráfico en la zona ya señalada en otras investigaciones, genera un fuerte escándalo internacional. Queda por ver si las autoridades españolas o venezolanas investigarán estas graves afirmaciones o si quedarán en el terreno de la denuncia política. La reputación de Zapatero como actor internacional vuelve a estar bajo escrutinio.