La actriz catalana Adriana Torrebejano ha protagonizado un momento de tensión en el programa de David Broncano al negarse a responder preguntas sobre su patrimonio y vida íntima. Durante la entrevista, Torrebejano cortó de raíz la habitual sección de cotilleos del presentador, criticando abiertamente el tono vulgar y repetitivo del formato. Su rebelión ha generado un intenso debate en redes sobre los límites del entretenimiento en televisión pública y el estilo de Broncano.

La situación estalló cuando Broncano insistió en preguntar sobre los ingresos de la actriz por sus papeles en series. “Seis temporadas de todas las series ha entrado dinero a verdaderas baladas”, comentó el presentador. Torrebejano replicó con contundencia: “¿Verdad? ¿Un dato? Nunca tanto como tú”, recordando el elevado sueldo público del conductor. Ante la insistencia en temas de dinero y relaciones personales, la actriz espetó sin rodeos: “Es que, o sea, deja ya de preguntar esta mierda, David”.
La invitada denunció la fijación del programa por la vida privada de los artistas y el morbo fácil. “¿Cuánto follas? ¿Cuánto dinero? Tomar por culo”, resumió con hartazgo, antes de añadir que luego su cuenta bancaria y aspectos íntimos acabarían en titulares. Torrebejano instó a Broncano a buscar preguntas más interesantes y elaboradas para profesionales que acuden a promocionar su trabajo cultural.

Su intervención ha sido interpretada como un rechazo a la “pereza intelectual” y la decadencia de un formato que, según críticos, gasta millones de euros públicos en contenidos chabacanos y repetitivos. La actriz ha puesto en evidencia la incomodidad de muchos invitados ante dinámicas basadas exclusivamente en el sensacionalismo. Broncano tuvo que improvisar para continuar el programa.
El incidente reaviva las críticas a la línea editorial y el tono de espacios financiados con fondos públicos. Mientras algunos aplauden la valentía de Torrebejano por poner límites, otros defienden la libertad del formato. El suceso pone de manifiesto la creciente exigencia de calidad y respeto hacia los invitados en la televisión española.