El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado duras críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. Trump ha calificado a España como “una causa perdida” y ha señalado que no quiere mantener relaciones comerciales con el país. El mandatario estadounidense ha reprochado a Madrid su incumplimiento en el gasto de defensa y su negativa a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para ciertas operaciones.

Según Trump, España “no participa, no paga” y se trata de un “aliado terrible”. Sus declaraciones se produjeron en ausencia de Sánchez y fueron respaldadas por comentarios sobre la soledad del presidente español en la alianza. La intervención ha generado un fuerte impacto diplomático y ha puesto en evidencia las tensiones entre ambos gobiernos.
Desde Moncloa han respondido con un comunicado en el que restan importancia a las palabras de Trump y recuerdan que la política comercial es competencia de la Unión Europea. No obstante, los mercados han reaccionado con nerviosismo. El Ibex 35 ha registrado una caída tras conocerse las declaraciones, reflejando la preocupación de los inversores por posibles repercusiones en sectores como el aceite de oliva.

Bruselas ha recordado que no son posibles sanciones bilaterales dentro del bloque europeo, pero expertos advierten de que las tensiones podrían afectar las exportaciones españolas a Estados Unidos. El incidente se suma a las dificultades diplomáticas del Ejecutivo español en el ámbito internacional.
El cruce de reproches entre Trump y Sánchez vuelve a situar la política exterior en el centro del debate nacional. Mientras la oposición aprovecha el momento para cuestionar la gestión del presidente, el Gobierno insiste en defender su posición en la OTAN y en la UE. La cumbre de Ankara deja a España en una posición delicada ante su principal aliado transatlántico.