En un duro pleno de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, el presidente Pedro Sánchez respondió a las críticas de la oposición acusando al Partido Popular y a Vox de basar su estrategia en el insulto, la difamación y la tolerancia a la corrupción. Sánchez defendió la integridad de su Ejecutivo y aseguró que completará su mandato de cuatro años para culminar las transformaciones comprometidas con España y Europa, dejando que la Justicia determine responsabilidades tanto en su partido como en las filas populares. El debate, marcado por fuertes reproches mutuos, refleja la alta tensión política en un momento en que múltiples investigaciones judiciales afectan a distintos partidos.
El jefe del Ejecutivo reprochó a Alberto Núñez Feijóo su supuesta utilización de la “máquina del fango”, recordando casos pasados en Galicia donde se lanzaron acusaciones falsas contra dirigentes socialistas. Sánchez vinculó estas prácticas con las filtraciones de informes de la UCO que, según él, coinciden sospechosamente con intervenciones del líder popular. “¿Cómo obtiene usted esa información? ¿A cambio de qué?”, preguntó Sánchez, sugiriendo posibles prácticas irregulares. También criticó duramente al PP por acumular, según sus datos, 30 causas abiertas por corrupción con decenas de imputados y miles de millones de euros en juego, citando casos como Kitchen, Lezo, Taula o el equipo económico de los Gobiernos de Rajoy y Aznar.

Respecto a Vox y Santiago Abascal, Sánchez denunció la ausencia de medidas contra la corrupción en los acuerdos de gobierno con el PP en comunidades autónomas y acusó al partido de ultraderecha de purgar a quienes denuncian irregularidades internas. Mencionó declaraciones de exdirigentes como Ortega Smith, Macarena Olona o Espinosa de los Monteros para ilustrar supuestas prácticas irregulares en Vox. El presidente advirtió que un eventual Gobierno de PP y Vox supondría un retroceso de décadas en instituciones y derechos, y rechazó las peticiones de elecciones anticipadas argumentando que cumplirá el mandato otorgado por los ciudadanos.
Sánchez insistió en que su Gobierno ha logrado récords en empleo y avances en servicios públicos, mientras reprochó al PP su incapacidad para proponer alternativas en economía, vivienda o inmigración. “Ustedes solo saben vivir en el fango”, afirmó, contrastando la expulsión de corruptos en el PSOE con la supuesta purga de denunciantes en la derecha. El debate también tocó temas como la dignidad personal, con referencias a la familia del presidente y al pasado franquista, en un tono que ha marcado los últimos plenos.
El enfrentamiento parlamentario deja claro que la corrupción se ha convertido en el eje central de la confrontación política. Mientras Sánchez apela a la espera de sentencias judiciales y a la voluntad popular expresada en las urnas, la oposición mantiene la presión exigiendo responsabilidades inmediatas y elecciones. ¿Logrará el presidente completar su legislatura en un entorno de investigaciones abiertas y alta polarización? La respuesta dependerá tanto de los tribunales como de la evolución económica y social del país. Por ahora, el pleno ha mostrado que el fango denunciado por unos y otros sigue siendo el terreno en el que se libra gran parte de la batalla política en España.