Durante el debate de la moción de censura de Vox, el socialista Patxi López ha reconocido casos de corrupción que afectan al PSOE, como los vinculados a Santos Cerdán y José Luis Ábalos, y ha asegurado que “quien traicione, fuera”. No obstante, ha rechazado las críticas del PP recordando los escándalos de los gobiernos de Aznar y Rajoy, con decenas de casos, cientos de cargos implicados y miles de millones bajo sospecha. “No somos lo mismo”, ha afirmado.

López ha calificado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de “molesto” para poderosos intereses económicos y sectores conservadores, destacando subidas del salario mínimo, defensa de lo público y medidas sociales. Ha expresado su apoyo a Begoña Gómez ante las investigaciones: “Yo con Begoña”, criticando una supuesta “burbuja judicial”. Ha acusado al PP de proteger a sus investigados, bloquear transparencia y aplicar “doble moral”.

La intervención ha evidenciado la polarización del Congreso, donde corrupción y gestión económica centran los reproches. López ha cerrado apelando a la unidad socialista y a la movilización ciudadana frente a la oposición. El debate, aunque previsiblemente fracasará, refleja la alta tensión política previa a posibles citas electorales.