El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha protagonizado uno de los ataques más duros contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la sesión de control en el Congreso de los Diputados. Con la frase “No hay sobres que os libre de esta”, Feijóo ha puesto el foco en las investigaciones judiciales que afectan al PSOE y al entorno de Sánchez, acusando al Ejecutivo de corrupción sistémica y de utilizar el poder para tapar escándalos.

Feijóo ha enumerado una larga lista de casos —Ávalos, Koldo, Santos Cerdán, Aldama— y ha señalado que el Gobierno está “acorralado” por la justicia. “Usted es víctima de haber abusado de la confianza y del dinero de los españoles”, ha afirmado el líder popular. La intervención ha provocado una fuerte reacción en la bancada socialista, pero Feijóo ha mantenido el tono, acusando a Sánchez de ignorar los problemas reales de los ciudadanos como la vivienda, la dependencia o la situación de los valencianos tras la DANA.
El presidente Sánchez ha respondido con contundencia. Ha defendido la labor de su Gobierno en materia económica, destacando el aumento de la inversión en justicia, la creación de plazas de jueces y fiscales y los 1.200 millones de euros destinados a la digitalización del servicio. “España ha escalado en los rankings internacionales de calidad democrática”, ha afirmado Sánchez, recordando que el Banco de España ha elevado las previsiones de crecimiento al 3,1%.
Sánchez ha acusado a Feijóo de hipocresía, recordando los casos de corrupción del PP como Gürtel, Púnica o Kitchen. “Lecciones ninguna, señor Feijóo”, ha sentenciado. El presidente ha insistido en que su Gobierno ha mejorado el bienestar social, la igualdad de género, la sostenibilidad medioambiental y el empleo, mientras el PP se niega a debatir estos asuntos.
El debate ha sido especialmente tenso cuando Feijóo ha mencionado la figura de José Luis Rodríguez Zapatero y las investigaciones en torno al rescate de Plus Ultra. Sánchez ha respondido que el PP no puede dar lecciones de corrupción y ha recordado que su partido ha sido condenado en múltiples ocasiones.
La sesión ha reflejado la alta polarización del Congreso. Mientras Feijóo ha intentado instalar la idea de un Gobierno acorralado por la justicia, Sánchez ha defendido su gestión y ha acusado al PP de utilizar las instituciones para atacar al Ejecutivo. “Usted es la voz de sus amos”, ha dicho Sánchez, refiriéndose a los intereses económicos que, según él, defiende el PP.
Analistas consultados coinciden en que el debate marca el inicio de la recta final de la legislatura. Con las elecciones generales de 2027 en el horizonte, ambos líderes han endurecido su discurso. Feijóo busca capitalizar el desgaste del Gobierno, mientras Sánchez intenta proyectar estabilidad y logros sociales.
El caso Plus Ultra, las investigaciones judiciales y las tensiones territoriales siguen siendo los ejes principales de la confrontación. La oposición ha exigido la comparecencia de Sánchez para explicar las supuestas irregularidades, mientras el PSOE ha calificado las acusaciones de “operación de desgaste”.
La sesión de control ha dejado claro que la polarización no da tregua. Cada intervención se convierte en un enfrentamiento directo, con pocos espacios para el consenso. “La política española ha entrado en una fase donde la confrontación es la norma”, ha señalado un politólogo.

Mientras tanto, la ciudadanía observa con preocupación cómo el debate público se centra en escándalos y acusaciones cruzadas, dejando en segundo plano problemas reales como la vivienda, el empleo o la sanidad. Feijóo y Sánchez han cerrado el debate con mensajes dirigidos más a sus bases que a buscar soluciones compartidas.
El futuro de la legislatura parece marcado por esta dinámica. Con Feijóo endureciendo su ofensiva y Sánchez resistiendo con datos económicos y sociales, la batalla por el relato político continúa. La gran pregunta es si alguno de los dos conseguirá romper la dinámica de confrontación o si España seguirá atrapada en un ciclo de polarización que erosiona la confianza institucional.
La sesión de control ha sido un reflejo de la España actual: dividida, tensa y con dos bloques que parecen incapaces de encontrar puntos de encuentro. Mientras Feijóo acusa a Sánchez de corrupción, el presidente responde con logros económicos y sociales. El veredicto, como siempre, lo darán los ciudadanos en las urnas