Bildu rabia ante el “¡Viva España!” de Tudela en las fiestas de Santa Ana

El inicio de las fiestas de Santa Ana en Tudela ha vuelto a generar una intensa polémica política. Como cada año, el chupinazo en la Plaza de los Fueros ha reunido a decenas de miles de vecinos y visitantes. En medio del ambiente festivo ha sonado con fuerza el clásico “¡Que viva España!” de Manolo Escobar, acompañado de cánticos espontáneos de “¡Viva España!”. Las imágenes de un pueblo unido al grito han desatado la indignación de Bildu.

La coalición abertzale, que históricamente ha reivindicado Navarra como parte de su proyecto político, ha estallado de rabia ante lo que considera una provocación. Desde Bildu se han pedido explicaciones al Ayuntamiento de Tudela, gobernado por Unión del Pueblo Navarro (UPN). La formación exige saber si la difusión de la canción y los cánticos formaban parte de una decisión institucional o si se trata de una iniciativa popular tolerada por las autoridades locales.

El Ayuntamiento de Tudela ha preferido no entrar en la polémica. Fuentes municipales han abogado porque los ciudadanos “sigan disfrutando como quieran y cantando lo que quieran, porque para eso son sus fiestas”. Desde el consistorio se insiste en que no corresponde a ninguna fuerza política censurar el repertorio festivo de los vecinos.
La reacción de Bildu ha reabierto el debate sobre símbolos e identidades en Navarra. Mientras la coalición habla de “imposición” y de falta de respeto al pluralismo, sectores de UPN, PP y parte de la ciudadanía defienden que “¡Viva España!” forma parte del acervo cultural de muchos navarros y que restringirlo equivaldría a limitar la libertad de expresión. El episodio se produce en un momento en el que el independentismo atraviesa dificultades de credibilidad tras su apoyo parlamentario al Gobierno de Pedro Sánchez.
Más allá de la bronca política, las fiestas de Santa Ana continúan con una alta participación. Tudela, capital de la Ribera, vive estos días entre la tradición, la alegría popular y la inevitable tensión identitaria que acompaña a cualquier gesto simbólico. Una vez más, dos palabras —“Viva España”— han bastado para hacer echar espuma por la boca a quienes se oponen a su uso público.