La euforia por el histórico triunfo de la selección española en el Mundial de 2026 se ha visto salpicada por una nueva polémica política que ha terminado volviéndose en contra de Sumar. El partido que lidera Yolanda Díaz ha quedado en una situación muy comprometida después de que su portavoz parlamentario, Alberto Ibáñez, difundiera acusaciones contra Ferran Torres, relacionándolo con un supuesto fondo dedicado a la especulación inmobiliaria.

El señalamiento de Ibáñez, que aseguró que el delantero acumulaba decenas de viviendas destinadas al negocio inmobiliario, ha quedado seriamente cuestionado tras las aclaraciones ofrecidas por el entorno del internacional español. Según la información publicada por el periodista Dani Valero en El Español, tras consultar fuentes cercanas al futbolista, la mayor parte del patrimonio citado no corresponde a viviendas en alquiler, sino a un edificio de oficinas situado junto al estadio de Mestalla, utilizado por pequeñas y medianas empresas valencianas.
Las mismas fuentes explican además que Ferran Torres posee varias propiedades de uso personal, entre ellas viviendas en Valencia y Barcelona, una residencia vacacional y un terreno donde prevé construir en el futuro. Una situación que dista mucho de la imagen de gran especulador que algunos dirigentes políticos intentaron proyectar sobre el jugador.
El entorno del delantero ha mostrado un profundo malestar por unas acusaciones que consideran falsas y perjudiciales. “Un bulo para su imagen pública, especialmente en un momento en el que Torres se ha convertido en uno de los protagonistas del éxito deportivo de España”, han señalado. En Sumar ahora se ven obligados a guardar silencio para no rectificar, pero la realidad es que están sufriendo un auténtico linchamiento en redes sociales.
Los que acusan a la “fachoesfera” de lanzar bulos constantemente han vuelto a ser pillados lanzando un bulo. La realidad es que Sumar no está pasando por un buen momento. Intentó llamar la atención y ganar algún voto con sus declaraciones de este martes, pero el tiro le ha salido por la culata.
Es sorprendente la necesidad que tiene la izquierda de dividir, de enfrentar a la sociedad justo cuando vuelven a estar unidos por algo tan simple como haber ganado la Copa del Mundo. Ferran Torres, autor del gol decisivo en la final contra Argentina, se ha convertido en uno de los héroes nacionales. Su trayectoria, desde Foios hasta la élite del fútbol mundial, es un ejemplo de esfuerzo y superación. El delantero del Barcelona ha sido clave en el éxito de la Roja, aportando goles, trabajo y liderazgo en momentos decisivos.

La polémica ha generado un intenso debate en redes sociales. Miles de usuarios han criticado a Sumar por “atacar” a un deportista que acaba de dar una alegría al país. “En lugar de felicitar a la selección, buscan dividir”, ha escrito un usuario muy seguido. Otros han defendido la postura de Ibáñez, argumentando que la especulación inmobiliaria es un problema real en España y que nadie está por encima de la crítica.
Fuentes cercanas a Torres han explicado que su inversión en propiedades forma parte de una estrategia de diversificación patrimonial común entre deportistas de élite. “Ferran invierte su dinero en activos que considera seguros, no en especulación”, han señalado. El jugador, según estas fuentes, ha adquirido propiedades para uso personal y familiar, y el edificio de oficinas junto a Mestalla es un activo productivo que genera empleo en Valencia.
El caso ha puesto de manifiesto las tensiones entre el deporte y la política. Mientras la selección celebra un título que une a todo el país, algunos sectores políticos intentan utilizar el éxito para lanzar ataques. “El fútbol une lo que la política divide”, ha señalado un analista. La afición ha respondido con madurez, celebrando el triunfo sin exclusiones.
Ferran Torres, que ya había mostrado su compromiso con Valencia tras la DANA, ha vuelto a ser atacado por su éxito. El delantero, que renunció a compromisos para ayudar en las tareas de limpieza tras la riada, se ha convertido en un símbolo de solidaridad. Su gol en la final ha sido dedicado a su tierra y a todos los afectados por la tragedia.
Sumar, por su parte, intenta justificar su postura. “La especulación inmobiliaria es un problema real y nadie está exento de crítica”, han señalado fuentes del partido. Sin embargo, el timing y el objetivo elegido han sido considerados erróneos por la mayoría de analistas. “Atacar a un héroe nacional en plena celebración es un error estratégico”, ha afirmado un politólogo.
La polémica ha llegado al Congreso. Dirigentes del PP han criticado a Sumar por “buscar protagonismo a costa de la selección”. Yolanda Díaz ha intentado marcar distancias, pero el daño ya está hecho. El partido, que atraviesa un momento complicado en las encuestas, ve cómo su imagen se ve afectada por este nuevo episodio.
Ferran Torres, mientras tanto, sigue centrado en su carrera. El delantero ha expresado su deseo de seguir ayudando a Valencia y ha agradecido el apoyo de la afición. “Esta victoria es para toda España, especialmente para los que más lo necesitan”, ha señalado.

El caso ha reabierto el debate sobre la vivienda en España. Mientras unos defienden la libertad de inversión, otros piden medidas más contundentes contra la especulación. La polémica con Torres ha servido para recordar que el problema es estructural y que afecta a millones de españoles.
La selección española, con su segundo Mundial, ha devuelto la alegría a un país necesitado de buenas noticias. La victoria ha unido a millones de aficionados más allá de diferencias políticas. Ferran Torres, con su gol y su compromiso, se ha convertido en uno de los grandes símbolos de este éxito colectivo.
El futuro dirá si Sumar rectifica o si la polémica sigue creciendo. Por ahora, el partido se ve obligado a guardar silencio mientras las redes sociales siguen alimentando el debate. La lección, para muchos, es clara: el deporte une, y la política, cuando se utiliza mal, divide.
La Roja ha hecho historia. España celebra su segundo Mundial y Ferran Torres, pese a los ataques, sigue siendo uno de los héroes de esta gesta. El tiempo pondrá cada cosa en su lugar