El empresario Julio Martínez, conocido como Julito y señalado como presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, ha declarado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que las hijas del expresidente, Alba y Laura Rodríguez Espinosa, cobraron alrededor de 240.000 euros a través de su sociedad What the Fuff sin realizar trabajo efectivo.

Según Martínez, las jóvenes comenzaron realizando tareas de maquetación en 2020, pero a partir de 2022 percibieron sueldos fijos de 3.000 euros mensuales sin justificación laboral. El empresario ha vinculado estos pagos a las comisiones del rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra.
Zapatero ha negado siempre cualquier irregularidad. Su defensa sostiene que cualquier pago recibido correspondía a trabajos de consultoría legítimos y declarados fiscalmente. Fuentes cercanas al expresidente han calificado las declaraciones de Martínez de “interesadas” y han defendido la legalidad de las operaciones.
El juez Calama ha imputado a Alba y Laura Rodríguez Espinosa tras la declaración del expresidente, sosteniendo que ambas son administradoras de la firma instrumental utilizada para la ocultación de dinero. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha bloqueado miles de euros en las cuentas de este entramado.
La confesión de Martínez ha complicado la defensa de Zapatero, quien en su primera comparecencia negó haber cobrado comisiones o influido en el rescate. El caso Plus Ultra, con ramificaciones en otras tramas, mantiene alta la tensión política.

Desde el PSOE se ha restado importancia a las informaciones, calificándolas de “ataques políticos sin base probatoria”. La oposición ha exigido explicaciones y una investigación exhaustiva.
La Audiencia Nacional continúa recabando información para esclarecer las supuestas irregularidades en el rescate de la aerolínea. Las próximas semanas serán clave para determinar el alcance de las acusaciones contra Zapatero y sus hijas.
El caso ha reavivado el debate sobre posibles irregularidades en rescates durante la etapa de Sánchez y la relación del expresidente con empresas con vínculos internacionales. La opinión pública sigue con atención cada nuevo giro de una investigación que amenaza con alcanzar a figuras clave del socialismo español.