parlamentario con los diputados del Partido Popular, Juan Bravo y Esther Muñoz, quienes acusaron al Gobierno de incumplir sus promesas y de estar rodeado por casos de corrupción. Ambos dirigentes populares cuestionaron la gestión del Ejecutivo en materia de vivienda, pobreza, empleo y transparencia, reclamando además la convocatoria de elecciones anticipadas.

Durante su intervención, Cuerpo rechazó las acusaciones y aseguró que el Gobierno ha cumplido sus compromisos tanto en el ámbito nacional como internacional. Destacó el crecimiento económico, la creación de empleo, el aumento de la inversión extranjera, el apoyo a comunidades autónomas y autónomos, así como las reformas impulsadas para reforzar el bienestar social. El ministro también reprochó al PP centrar sus intervenciones en descalificaciones y críticas sin presentar alternativas de fondo.
Juan Bravo insistió en que las políticas del Ejecutivo han agravado los problemas de acceso a la vivienda, la presión fiscal y la situación de las familias, mientras Esther Muñoz vinculó al Gobierno con los procesos judiciales que afectan a antiguos dirigentes socialistas. Ambos dirigentes populares defendieron un cambio de rumbo político y acusaron al Ejecutivo de recurrir a la propaganda para ocultar sus errores.
Lejos de rebajar la tensión, Carlos Cuerpo concluyó reivindicando que la confianza internacional en España continúa creciendo gracias al cumplimiento de los compromisos del Gobierno. El choque volvió a reflejar la profunda confrontación entre Ejecutivo y oposición, con la gestión económica y la lucha contra la corrupción como dos de los principales ejes del debate político.