El actor Willy Toledo, militante de Podemos y referente del activismo de izquierda, ha arremetido con dureza contra Pablo Iglesias durante la presentación del libro Salirse del tablero de Sergio Gregori. En un acto celebrado recientemente, Toledo ha denunciado lo que considera una degradación del partido morado, al que acusa de haber destruido los círculos internos y de carecer de verdadera democracia participativa. Sus palabras marcan un distanciamiento público notable dentro de las filas de la formación, aunque el intérprete sigue afiliado.

Toledo ha centrado sus críticas en la figura de Pablo Iglesias, fundador y exlíder de Podemos. Ha recordado las declaraciones pasadas del exvicepresidente sobre la desconfianza hacia los políticos que abandonan los barrios obreros para comprar chalets en las afueras. “Si tú hace un año has dicho ‘no te fíes de los políticos que se van del barrio y se compran un chalet’, pues chico, igual no debería fiarme de ti”, ha señalado en referencia al chalet familiar de Galapagar. El actor ha cuestionado la coherencia entre el discurso y la práctica personal de Iglesias, en un tono que ha generado amplio eco en redes y medios.
Otro eje de sus reproches ha sido la gestión de proyectos vinculados al exlíder, como la Taberna Garibaldi y el medio Canal Red. Toledo ha lamentado que estos negocios no se hayan constituido como cooperativas, tal como esperaría de un proyecto socialista, sino como empresas privadas. “Ha conseguido muy inteligentemente, pero muy rastreramente, que buena parte de los votantes de Podemos hayan hecho de Canal Red, la Taberna Garibaldi y Podemos un uno. Es todo lo mismo”, ha afirmado. Según el actor, esto obliga a militantes como él a defender intereses particulares bajo la apariencia de lealtad política. Ha añadido que “la peña le paga su negocio privado” a un “tipo al que le sale el dinero por las orejas”.

Estas declaraciones llegan en un momento de debilidad para Podemos, inmerso en una reconfiguración tras su salida del Gobierno y los sucesivos descensos electorales. Toledo ha descrito el partido como una “secta” controlada por lealtades tóxicas y un “ejército de twitteros” que rodea a un líder intocable, criticando la falta de democracia interna desde los inicios. Pese a la crudeza de sus palabras, el actor no ha anunciado una salida formal de la formación, lo que abre interrogantes sobre posibles corrientes internas críticas con el legado de Iglesias.
Elepisodioilustralastensionespersistentesenlaizquierdatransformadoraespañola,dondedebatessobrecoherencia,liderazgoymodeloeconómicosiguenvigentes.MientrasIglesiasdefiendesusproyectoscomoiniciativaslegítimas,vocescomoladeToledoexigenmayoralineaciónconprincipiosanticapitalistas.¿PodráPodemosreconstruirsubasemilitantesuperandoestasdivisionesinternasoelpersonalismomarcarásudeclive?Larespuestacondicionaráelfuturodeunpartidoqueirrumpióconfuerzahaceunadécadaprometiendocambioreal.