Ayuso estalla contra el “régimen” de Sánchez y carga contra Zapatero por sus negocios en Venezuela.

Isabel Díaz Ayuso ha estallado con dureza contra el Gobierno de Pedro Sánchez. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha denunciado que el Ejecutivo opera “a modo de régimen”, utilizando todos los instrumentos del Estado para proteger a los suyos. Sus palabras llegan en un momento de máxima tensión por las investigaciones que afectan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
“A ver si es verdad que la presunción de inocencia es para todos”, ha exigido Ayuso. La líder popular ha criticado que el Gobierno utilice los medios de comunicación y la mesa del Consejo de Ministros para blindar a los socialistas. “A un socialista no se le puede juzgar, a un socialista no se le puede acusar y quien ose hacerlo va a tener problemas”, ha afirmado.
La presidenta madrileña ha puesto el foco en la actitud del Ejecutivo ante las causas judiciales. Según su análisis, existe una estrategia sistemática para que la opinión pública crea que los dirigentes socialistas están por encima de la ley. Esta denuncia se suma a las críticas de otros líderes del PP como Feijóo y Muñoz Abrines.
Ayuso ha ido más allá de lo judicial y ha entrado en el terreno político internacional. “Lo que queda acreditado es que se han hecho negocios en diferentes países en nombre del Reino de España”, ha denunciado. Especialmente grave le parece el caso de Venezuela.
“En el caso de Venezuela, lo que duele especialmente es que sabiendo que ha sido un país que está sufriendo un éxodo de más de 8 millones de personas, donde ha habido secuestros, torturas, abandono y hambruna”, ha detallado con emoción. La presidenta ha recordado el drama humanitario que vive la nación caribeña.
Pese a esta realidad, según Ayuso, Zapatero ha actuado en nombre de España. “Este señor, en nombre de los españoles y de los intereses de nuestro país, ha estado haciendo negocios, ha estado haciendo relaciones, ha blanqueado la dictadura”, ha acusado.
La dirigente madrileña ha separado claramente los planos. “Mucho más allá de la cuestión judicial, que esa va en paralelo y yo nunca la voy a cuestionar, es la política”, ha precisado. Para ella, la actuación internacional del tándem Sánchez-Zapatero “no tiene un pase”.
Ayuso ha calificado de “mezquina” la política exterior del Gobierno. “No tiene un pase que haya sido tan mezquina la política internacional que ha hecho el Gobierno de Sánchez de la mano del señor Zapatero en estos años”, ha insistido.
Además, ha denunciado el abandono de los intereses nacionales. “Abandonando, por cierto, los intereses de todos”, ha lamentado. Para la presidenta, España ha quedado en una posición subordinada ante regímenes autoritarios.
Estas declaraciones de Ayuso se producen tras la polémica entrevista de Zapatero en RTVE. La líder madrileña se suma así al coro de críticas que cuestionan tanto el fondo como la forma de la aparición del expresidente.
Ayuso ha defendido que la presunción de inocencia debe ser universal. Sin embargo, considera que el Gobierno la aplica de forma selectiva para proteger a los suyos y atacar a la oposición.
La presidenta ha alertado sobre el uso partidista de las instituciones. Medios públicos, Consejo de Ministros y poder ejecutivo se habrían puesto al servicio de una narrativa que blinda a los socialistas investigados.
Este discurso de Ayuso refuerza la línea dura del PP contra el sanchismo. La presidenta madrileña se consolida como una de las voces más críticas y mediáticas de la oposición.
Mientras Sánchez y sus aliados insisten en la teoría de la “persecución”, figuras como Ayuso, Feijóo y Leguina cuestionan la ética y la legalidad de las actuaciones del PSOE.
El caso Venezuela adquiere especial relevancia por el drama humano que representa. Millones de exiliados, crisis económica y represión son elementos que Ayuso ha puesto sobre la mesa para cuestionar los negocios de Zapatero.
“Ha blanqueado la dictadura”, ha repetido la presidenta. Una acusación grave que va más allá de lo económico y toca la dimensión moral de la política exterior española.
Ayuso ha dejado claro que no cuestiona el trabajo de los jueces. Su crítica se centra en la dimensión política y en el daño a la imagen internacional de España.
Estas palabras llegan en un contexto de rebelión interna en RTVE y fuertes críticas sindicales. El malestar por el supuesto blanqueamiento de investigados crece en distintos ámbitos.
¿Hasta dónde llegará la confrontación entre el PP y el Gobierno? Las declaraciones de Ayuso sugieren que la oposición no dará tregua mientras persistan las investigaciones y las dudas sobre la transparencia.
La presidenta madrileña concluye que la política de Sánchez y Zapatero ha sido “mezquina” y perjudicial para los intereses españoles. Un mensaje que busca calar en una ciudadanía cada vez más escéptica ante los escándalos que salpican al PSOE.
La tensión política sigue en ascenso. Cada nueva intervención de líderes como Ayuso alimenta el debate sobre la ética pública y el uso de las instituciones en España.