La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, se encuentra en el centro de una nueva controversia tras publicarse imágenes y detalles de sus vacaciones en un hotel de lujo en Grecia. Según informaciones difundidas en redes sociales, la dirigente se hospeda en un establecimiento de alto standing con un precio aproximado de 700 euros por noche, que incluye servicios de spa y todo incluido.
El periodista Vito Quiles ha sido el principal impulsor de la denuncia pública, presentando un vídeo en el que se ve a Díaz en las instalaciones del resort. La revelación ha generado un intenso debate en redes sociales, donde críticos la acusan de incoherencia con el discurso político de austeridad y defensa de la clase trabajadora que suele defender.

No es la primera vez que el estilo de vida de Díaz genera comentarios. En ocasiones anteriores ha sido cuestionada por cenas de alto precio, un vestido de firma en el Festival de San Sebastián y otros gastos personales que algunos consideran alejados de la imagen de izquierda que representa.
Desde su entorno se defiende que las vacaciones son privadas y que no suponen gasto público, mientras la oposición aprovecha el asunto para cuestionar la coherencia del Gobierno de coalición. La polémica llega en un momento de debilidad electoral para Sumar.
Este episodio reabre el debate recurrente sobre el estilo de vida de los dirigentes políticos y su coherencia con el mensaje que transmiten a los ciudadanos, en un contexto de dificultades económicas para buena parte de la población.