El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dirigido por José Félix Tezanos, ha vuelto a generar polémica con su último barómetro correspondiente al mes de julio. El sondeo otorga al Partido Socialista una ventaja significativa sobre el resto de formaciones, lo que ha provocado una oleada de críticas en redes sociales y entre analistas políticos. Muchos cuestionan la credibilidad del organismo público.

Las diferencias con la mayoría de encuestas privadas son notables. Mientras otros institutos sitúan una pugna más ajustada o incluso dan ventaja al Partido Popular, el CIS mantiene un escenario claramente favorable al PSOE. Esta divergencia ha reavivado el debate sobre la metodología empleada y la imparcialidad de la institución.
Críticos y usuarios en redes sociales han expresado su indignación, considerando que los resultados no reflejan la realidad política marcada por numerosas polémicas y casos judiciales que afectan al Gobierno. Algunos mensajes han llegado a exigir la actuación de la justicia contra Tezanos, con lemas como “Tezanos a prisión” que se han hecho virales.

Desde el PSOE defienden la independencia técnica del CIS y rechazan las acusaciones de manipulación. Tezanos ha insistido en anteriores ocasiones en la rigorosidad de sus trabajos. Sin embargo, la controversia persiste y alimenta la percepción de sesgo en un organismo financiado con fondos públicos.
El episodio pone de manifiesto la pérdida de confianza en algunas instituciones estadísticas. Expertos llaman a reforzar los mecanismos de control y transparencia para recuperar credibilidad. Mientras, la ciudadanía sigue con atención la evolución de los sondeos de cara a futuras citas electorales.