EL SECRETO BAJO LA LLUVIA: EL ESPEJO DEL PASADO – shini

EL SECRETO BAJO LA LLUVIA: EL ESPEJO DEL PASADO (Parte 2)

La lluvia golpeaba el toldo de lona con una intensidad que ahogaba el ruido de la ciudad, pero para Elena, el mundo se había quedado en un silencio absoluto. Frente a ella, bajo la precaria protección de un refugio de plástico, un niño de la misma edad que su propio hijo, Leo, la observaba con ojos que eran un reflejo exacto de los suyos.

—¿Mamá? —Leo tiró de su manga, su voz temblando ligeramente—. ¿Por qué se parece tanto a mí?

Elena sintió que el aire se volvía sólido en sus pulmones. No era solo la estructura ósea, ni el color de los ojos. Fue cuando un rayo iluminó la calle por un segundo, revelando que el niño, al intentar secarse el cuello, descubrió una marca de nacimiento en forma de pequeña luna creciente justo debajo de la oreja. La misma marca que Leo tenía en el mismo lugar, un rasgo que ella siempre le había dicho que era “único”.

El niño desconocido dio un paso adelante, extendiendo una mano temblorosa. —Tengo frío —susurró.

Elena, impulsada por un instinto que no pudo controlar, se acercó y, sin importarle la lluvia torrencial, lo envolvió en un abrazo. El tacto de la piel del niño contra la suya envió una descarga eléctrica por todo su cuerpo. Sabía, con una certeza que le helaba la sangre, que no se trataba de una coincidencia.

—¿Cómo te llamas? —logró preguntar ella, con la voz rota.

—Me llaman “El Olvidado” —respondió el niño con una madurez que no correspondía a sus años—. Pero mi madre me decía que esperara aquí, que cuando la lluvia fuera tan fuerte que nadie pudiera ver el camino, tú vendrías a buscarme.

El corazón de Elena dio un vuelco. Aquellas palabras eran la clave de una promesa que ella misma había hecho hace años, una promesa que le había jurado nunca cumplir. El niño no era solo un parecido físico; era la prueba viviente de un experimento científico que su propia familia, una dinastía de médicos y genetistas, había intentado enterrar bajo el sello de “fracaso”.

—No deberías existir —murmuró Elena, mientras Leo miraba a ambos con una confusión creciente.

—Existo porque tú me diste la oportunidad cuando ellos querían eliminarme —dijo el niño, sosteniéndole la mirada—. Pero ellos han vuelto, Elena. Y ahora saben que me encontraste.

En ese momento, dos camionetas negras sin matrícula doblaron la esquina a toda velocidad, ignorando los semáforos y las reglas del tráfico. Se detuvieron justo frente a ellos, bloqueando la calle. Las puertas se abrieron y varios hombres trajeados, con el emblema de Génesis Laboratorios en sus solapas, comenzaron a bajar.

Elena no esperó. Agarró a Leo de la mano y atrajo al niño desconocido hacia el callejón trasero.

—¡Corred! —gritó, mientras sentía el primer disparo de un arma con silenciador impactar contra el metal del toldo.

Mientras huían por el laberinto de la ciudad, Elena recordó la confesión que su abuelo le hizo antes de morir: “La clonación no fue solo para crear vida, Elena. Fue para asegurar un sucesor en caso de que tú fallaras en tu misión de controlar la empresa. Hay otro niño, y si se encuentran, sus frecuencias genéticas podrían colapsar el sistema de seguridad de la corporación”.

Llegaron a una estación de metro abandonada. Elena, jadeando, se detuvo ante una compuerta metálica que solo se abría con una huella dactilar. Puso su mano sobre el sensor, pero el sistema emitió una luz roja. La voz metálica de la computadora resonó en la oscuridad: “Acceso denegado. Dos sujetos detectados. Requiere verificación de sangre de ambos niños para el protocolo de emergencia”.

Detrás de ellos, los pasos de los hombres de negro empezaron a resonar en las escaleras. Elena miró a ambos niños; Leo estaba aterrado, pero el otro niño, el que nunca debió existir, parecía estar calmado, como si estuviera esperando este momento.

—Si abrimos esa puerta —dijo el niño desconocido—, no solo revelaremos quiénes somos. Despertaremos algo que ha estado dormido en los servidores de Génesis durante décadas.

¿Qué es lo que realmente contiene el laboratorio secreto detrás de esa puerta y por qué la presencia de ambos niños es la llave para destruir la corporación de su familia? ¡Déjanos tu teoría en los comentarios antes de descubrir en la tercera parte la identidad de la persona que realmente traicionó a Elena años atrás!

Related Posts

Ver Parte 2: Valeria cayó al océano durante una tormenta y una misteriosa señal cambió el destino de todos. trongquoc

Valeria cayó al océano durante una tormenta y una misteriosa señal cambió el destino de todos Valeria jamás imaginó que la herencia de su padre se convertiría…

Ver Parte 2: EL ATERRADOR AVISO DE MAX: LA NOCHE EN QUE UN PERRO SALVÓ A SU DUEÑA. trongquoc

EL ATERRADOR AVISO DE MAX: LA NOCHE EN QUE UN PERRO SALVÓ A SU DUEÑA Max solo quería protegerla pero aquella noche la oscuridad escondía algo aterrador…

El Niño, el Toro y la Verdad que la Arena Intentó Enterrar – angang

En un rodeo construido para el espectáculo, el ruido y la adrenalina, nadie esperaba que aquel día terminara convirtiéndose en una historia que haría llorar a cientos…

“The cake was made with love, Chloe—your bag was just made with money” The Birthday Cake Swept Into the Dirt and the Golden Bag Tossed Into the Flames, My Daughter-in-Law Laughed When She Broke My Heart But the True Betrayal Was the Secret Document She Left Behind in the Smoke That Changes Our Family Forever! phunhoang

The kitchen smelled of vanilla and sweet cream, a scent that always reminded me of happier times when the house was full of laughter and the kids…

“You threw me out because you said a broken woman couldn’t build a lineage, but you forgot to check your own medical records”- The Night My Husband Left Me for a Younger Woman After Eleven Years of Blaming Me for Our Empty Nursery, and the Three Gray-Eyed Children Who Walked Into His New Wedding to Hand Him the Ultimate Truth! phunhoang

The heavy iron gates of the estate clicked shut behind me with a sharp, metallic sound that felt like a prison door locking from the outside. My…

“You’re just a nurse’s assistant—nobody’s paying attention to you”- The Night My Father Shoved Me Into the Rain to Give My Graduation VIP Ticket to My Stepsister, and the Historic Commencement Speech That Turned Their Proud Celebration Into a Public Disgrace… phunhoang

The cold morning rain came down in relentless, heavy sheets, bouncing off the gray stone steps of the university auditorium and soaking through the thin fabric of…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *